lunes, 8 de septiembre de 2008

obsesiva por el control?

Día bellamente soleado, esos primaverales que me devuelven la fuerza.

Y yo enferma, acostada, pensado, repasando e imaginando nuevos proyectos que quiero llevar acabo para mi vida.

El mundo tan inmenso, tan variado, con tantas cosas para ver, degustar, oler, sentir…; y yo, como todo ser humano, con una vida tan corta y miserable… realmente se me hace tan efímera.

No tengo la menor idea de donde proviene mi afán controlador por programar mi vida, o si se quiere llamar ese apego enfermizo a establecer un itinerario tentador de lo que quiero hacer. Tengo solo 21 años, y aún así tengo ese resabio amargo de que es poco, o que yo viviré poco. Por eso me enferma la gente mal agradecida que no aprovecha sus triunfos y lo único que hace es sentir melancolía por lo que no tiene; su sola forma de reacción es erróneamente lamentarse lastimeramente en vez de buscar caminos realistas que lo lleven a una satisfacción.

Insisto en que veo ínfima mi vida al compararla con todas las cosas que me gustarían hacer.

Temo tanto al fracaso como temo a la pérdida de los que amo intensamente, mi familia.

Temo el no poder llevar a cabo siquiera algunos de los caminos que en mi mente e trazado.

Hoy virulenta, de no sé que rama, después de haber leído el diario y sus suplementos de ayer domingo, por lo menos 3 horas… medito, medito de lo que debería hacer en este momento para utilizar sabiamente mi tiempo, como lo haría el Burgués descrito por Sombart; pero sobre todo me cuestiono lo “sano” que es realmente planificarlo todo y no dejar espacio para el azar y la sorpresa dentro de nuestras proyecciones, elementos que aunque no lo queramos saltarán al camino pese a todos nuestros esfuerzos por expulsarlos de la berma.

3 comentarios:

Nimphadora dijo...

no se que hay de bueno en planificar...no digo que este malo tampoco, pero quizas, despues, cuando uno este viejito se lamentara de haber planificado tanto y de no haber vivido mas.
creo que doste un paso importante, porque has reconocido que eres una planificadora, por lo tanto no seras como el viejito.
=D
te queroooo!

Leonor dijo...

Siempre me he sentido al medio de esa polaridad: entre intentar controlar y planificar o entre dejar fluir. Aveces creo que lo mejor es lo primero, porque las certezas me agradan y porque así hay menos cabida para el error. Pero al momento después, pienso que el sabor de la vida también está en las cosas impredecibles, en las sorpresas que nos trae y en los Giros que es capaz de dar, y en eso vaya que he pensado estos dias.
Mejor quedarnos al medio :D al igual que los liberales queno era ni clericales ni anti jaja
en fin
la vida looco
cuidate
y gracias
quero ver pronto ese gorrooo
te quiero perica

Aerdnaalimac dijo...

planificar? sabes, yo planifique mi vida dentro de mi caos y keria controlar todo, pero a veces la vida nos juega tantas malas pasadas que no dependen de uno que, al final, el kejarse no se transforma mas que en una forma de soportar el dolor, pero no de querer transformar las cosas


yo no he triunfado en nada y aun asi me quejo, porque encuentro que la vida esta tremendamente sobrevalorada. Tal vez si a todo lo que tenemos y vivimos le restaramos un pokito de importancia seriamos felices


el restoy las paranoias no son mas que maneras ridiculas de sobreponerse a lo que uno tiene miedo. Maneras, que muchas veces, son inutiles como la preocupación, angustia o culpa


cuando las superemos, creeme, ahi recien controlaremos nuestra vida

por mientras, tenemos la ilusion de que la controlamos, pero no es cierto

cuidate y comprate papel higienico elite, pq el resto rompe la nariz al sonarse

chau!